En el Tarn, existen todavía
pequeños rincones de paraíso donde el hombre solo se
ocupa de preservar la naturaleza. Para compartir la calma y tranquilidad
que desprende este sorprendente entorno hemos acondicionado nuestra
casa con habitaciones de invitados.
Después del viaje, unas vistas sobre el valle
del Tarn y el priorato de Ambialet descubren nuestra antigua granja
completamente restaurada. Nuestras 3 grandes habitaciones les darán
la bienvenida, cómodas,
cálidas y decoradas con buen gusto.
Nuestro deseo es compartir
con nuestros huéspedes nuestra pasión por este rincón
del Tarn aún poco conocido.